En 2º de la ESO estamos cogiendo “vicio” a realizar prácticas con las que entender mejor los contenidos teóricos de cara a los próximos exámenes. Esta vez, nos hemos atrevido con la formación de dióxido de carbono.

Durante unos días hemos estado fabricando por grupos nuestros propios cohetes para realizar la misión propuesta. Para ello, hemos reciclado botellas de plástico, recortes de cartulinas de la clase de plástica y corchos. Algunos de los grupos se han atrevido a ponerle nombre al “juguete”.

Posteriormente, hemos salido del cole para realizar el lanzamiento. ¿Cómo lo hemos hecho? La reacción consiste en poner en contacto bicarbonato de sodio con ácido acético (vinagre) para generar dióxido de carbono y acetato de sodio. El dióxido de carbono es un gas que genera presión en la botella y hace saltar el corcho, dando lugar a una gran propulsión.

Los nervios nos han jugado una mala pasada y algunos equipos nos hemos quedado con las ganas de que nuestra misión saliese sin incidentes. Finalmente, muchos lo hemos conseguido y hemos alcanzado de manera cooperativa lograr el objetivo de toda la clase: reír, aprender y no olvidarnos de esta reacción.

¡Muchos seguiremos probando en casa para mejorar la técnica!